Buscando la Elegancia y la Belleza.

Consideraciones Previas

Elegancia y Belleza son términos que solemos usar de modo subjetivo, es decir según nuestra propia opinión y criterio. No debería ser así, siendo sinceros, puesto que “opinión” y “criterio”, dependen directamente de un factor muy importante llamado “Cultura” y/o “Conocimiento” que nos permite apreciar o saborear esa Elegancia y Belleza.

En principio La Elegancia, según la RAE, es la Forma bella de expresar los pensamientos”, lo cual nos lleva a la siguiente pregunta: ¿Qué es bello?. Bello no es lo “bonito”, “atractivo”, “aquello que nos gusta”, la belleza en si misma y según la propia definición de la RAE tiene connotaciones espirituales, aunque no en el sentido místico tan en boga en las redes sociales, sino refiriéndose a la “parte inmaterial del ser”.
En este sentido y aplicándose al budo, nos interesa la belleza artística, es decir: La que se produce de modo cabal y conforme a los principios estéticos, por imitación de la naturaleza o por intuición del espíritu..

En este punto, pues, habría que definir cuales son esos principios estéticos que definen la belleza y, por ende, la elegancia.

Aquí cada quien puede interpretar lo que desee, francamente, lo que ocurre es que tradicionalmente, en Japón esos principios estéticos se basan en los concepto Sabi (, elegancia, pátina que deja el tiempo) y Wabi (/, refinamiento, elegancia, que se encuentra en la simplicidad), estos conceptos no tienen su correspondiente exacto en el pensamiento occidental, por lo que, en principio, nos quedamos en la idea básica: Elegancia basada en la simplicidad.

Para ahondar más en el concepto de Elegancia, en el sentido tradicional japones, conviene saber que se traduce como Furyu (風流) Una palabra que entraña un interesante significado semántico, aunque no estoy seguro de si fué una de las muchas palabras que se corresponden con el chino o bien fué tomada únicamente por su pronunciación (Manyogana). En cualquier caso, merece la pena detenerse en ella un momento.

Como se puede ver es una palabra compuesta:
Fu/Kaze, significa “aire”, “viento”, también “estilo”, “manera”, “conducta”; en este caso, toma la acepción “aire”. Ryu/Nagaru, significa “corriente”, “fluir”, “derramar”; en este caso se toma la acepción “fluir”.
Con lo cual el significado semántico de Furyu sería algo como “corriente de aire”, “soplo de viento” o similar, es decir, algo invisible, impalpable pero que permanece, digamos que “está ahí aunque no se vea”. Idea que se puede (personalmente lo hago) interpretar como “sutil”.

Con todo lo cual, podriamos definir la Belleza y la Elegancia en el Budo, como “El movimiento sutil y simple que se produce de modo natural, fluído”. Esta era la idea que Mishima deja traslucir cuando habla de “la belleza de la acción en las artes marciales” que describe en su libro “Lecciones Espirituales para Jóvenes Samurai” y en la que describe tanto la actitud del ejecutante como la fluidez y ritmo de sus movimientos.


Estudio práctico

En este caso se han realizado varias sesiones, con sujetos de diferentes grados y formas de entrenamiento.
Grupo A: Practicantes de más de un año de entrenamiento, con conocimientos técnicos y conceptuales básicos.
Grupo B: Formado por practicantes de alto grado (entre 2º y 5º Dan) con diferentes grados de conocimiento técnico y conceptual.

El experimento se realiza en dos sesiones: En la primera no se dan instrucciones acerca de lo que se pretende, tan solo las pautas y reglas que rigen este experimento: Distancia (1-3-5 pasos), Posición de salida agachada y la especificación de que pueden actuar sin previo aviso, incluso sin completar la posicion de salida, debiendo ser resuelta la situación que se cree en menos de 30 segundos.

Primera Sesión
Cuando se enfrentan individuos únicamente del Grupo A, el resultado se puede calificar de caótico. Los participantes muestran un alto grado de inseguridad y escasa fluidez, movimientos bruscos, sin ritmo y nula efectividad.
Cuando son integrantes del Grupo B, se observa una gran diferencia en la elaboración de estrategias, mayor grado de fluidez y efectividad.
Cuando uno de los participantes es del Grupo A y el otro del Grupo B, se observa un aumento ostensible de la inseguridad en el participante de menor grado, hasta el punto de tender a la huída o a la protección a toda costa, es decir un nulo “deseo de victoria”. Por contra, el del Grupo B, se muestra más tranquilo, poniendo en práctica conceptos como Seme y Shisei y un alto grado de fluidez y “deseo de victoria” con, incluso, mayor concentración.

Antes de comenzar la segunda sesión, se explica a todos los participantes, el objetivo que se pretende: Buscar movimientos elegantes, simples y fluídos, mediante ejemplos prácticos y explicaciones conceptuales.

Segunda Sesión
A diferencia de la primera, todos los participantes, independientemente del grado, muestran mayores niveles de concentración y “deseo de victoria”, este cambio de actitud da como resultado movimientos y estrategias más elegantes, utilizando un mayor número de recursos, como Kuzushi, Kikentai/Kime y ritmo. Obviamente los resultados son más notorios a mayor grado del participante.


Conclusiones

Aún queda mucho por trabajar y, por tanto, los resultados no son totalmente definitivos, pero como forma de trabajo y entrenamiento, se obtienen rápidos avances en todos los participantes.

Estos avances son mayores cuando se “trocean” los objetivos y en lugar de buscar un resultado completo, se opta por un objetivo más concreto que se explica de modo teórico-práctico a los participantes, indicándoles qué es exactamente lo que se espera de ellos y la misión del test.

En cualquier caso, este experimento, que continuará formando parte del entrenamiento habitual, ha mostrado como, en breve tiempo, los estudiantes cambian su visión del Budo, eliminando aquellos movimientos inútiles para centrarse en aquellos que realmente les son prácticos, aumentando su grado de concentración e intuición en el combate.

Como es lógico, depende del nivel previo del participante: A un mayor nivel de conocimiento, mayores y mejores resultados se obtienen. También muestra como los participantes de menor grado van adquiriendo mayores niveles de seguridad en sí mismos, autoconfianza y autocontrol. Igualmente el cambio de actitud hace que comprendan mejor los conceptos abstractos: Kime, Shisei, Fluidez, Seme, Decisión, etc, lo cual redunda en una gran mejora en la utilización de sus recursos técnicos.

Desde Seishin-Kai, esperamos que este experimento sea puesto en práctica en otras modalidades y disciplinas, recomendándolo como un modelo innovador que arroja verdaderos resultados, siempre con el objetivo concreto que se desee inculcar o entrenar en un combate.


 

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